Auditoría de tienda Etsy: la checklist para poner tus fichas al día en 2026
Revisar la tienda entera es de esas tareas que se posponen porque se ven como un bloque: cincuenta fichas, cada una con título, trece etiquetas, descripción y atributos. Atacada en ese orden, la tarea muere en la ficha número doce un domingo por la noche. Una auditoría útil empieza clasificando, no reescribiendo.
Apunta de dónde partes o no sabrás nada
Antes de cambiar nada, congela el estado actual. Basta una hoja de cálculo: una fila por ficha, con las visitas de los últimos treinta días, los pedidos del mismo periodo y la fecha de tu última modificación.
Sin ese punto de partida no podrás decir si la revisión ha servido de algo. Y ten presente la temporada: una ficha que sube en octubre no ha subido necesariamente gracias a ti.
Clasifica tus fichas en tres montones
Montón A, las fichas que ya venden. Son las que más tienen que perder. Van al final, de una en una, con un solo cambio cada vez para saber qué se ha movido.
Montón B, visitas pero pocos pedidos. Tu ficha aparece en las búsquedas y no convence después. El trabajo está en la foto principal, el precio, las opciones y la descripción.
Montón C, casi ninguna visita. El problema está antes: la ficha no aparece en las búsquedas adecuadas. Título, etiquetas, atributos y categoría.
Empieza por el montón C. Ahí el riesgo de romper algo es nulo y el tiempo invertido es el que más rinde.
Elige las frases de compra antes de tocar los campos
El error clásico de una auditoría es recorrer los campos en el orden del formulario. Acabas con un título escrito en un vocabulario, unas etiquetas en otro y una descripción en un tercero.
Para cada ficha, escribe primero de tres a cinco frases de compra de dos a cuatro palabras, las que un comprador teclearía de verdad. Los campos se rellenan después a partir de esa lista. Si no sabes de dónde sacarlas, las búsquedas que ya llevan a tus fichas y las palabras que usan tus clientes en sus mensajes son dos fuentes gratuitas.
La checklist por ficha
| Elemento | Qué compruebas | Señal de alarma |
|---|---|---|
| Título | Los primeros 70 caracteres llevan la frase de compra principal y se leen | Una lista de palabras clave separadas por comas |
| Etiquetas | Las 13 usadas, en frases de 2 a 4 palabras, 20 caracteres máximo | Etiquetas de una sola palabra, duplicados en singular y plural |
| Marcas | Ninguna marca registrada en el título ni en las etiquetas | "estilo [marca]", "inspirado en [marca]" |
| Descripción | Las primeras líneas describen el producto y retoman las frases de compra | Empieza por los plazos y la política de devoluciones |
| Atributos y categoría | Todo relleno, la categoría lo más precisa posible | Campos dejados por defecto |
| Fotos | La primera imagen sigue siendo legible en miniatura | Un detalle usado como imagen de portada |
| Coherencia | Título, etiquetas y descripción hablan del mismo producto con las mismas palabras | Tres vocabularios en una misma ficha |
Tres puntos merecen más detalle. El título primero: Etsy permite 140 caracteres, pero el arranque del título es lo que se ve en los resultados. Las etiquetas después: trece huecos de veinte caracteres, y una etiqueta de una sola palabra desperdicia casi todo ese espacio. La descripción al final: sus primeras líneas trabajan dos veces, para el comprador con prisa y para el emparejamiento con su búsqueda.
Revisa también lo que no se ve ficha a ficha
Dos problemas solo aparecen cuando miras la tienda entera.
El primero es la repetición. Doce fichas con casi el mismo título y las mismas trece etiquetas compiten por las mismas búsquedas. Sepáralas por material, color, ocasión o destinatario.
El segundo es la traducción. Si vendes fuera, las fichas traducidas palabra por palabra no usan las frases de compra de cada mercado. Una ficha alemana construida sobre la estructura de una frase francesa te suena bien a ti y mal al comprador.
Avanza en lotes de diez
Coge diez fichas, anota la fecha y déjalas correr varias semanas antes de sacar conclusiones. Las fichas modificadas no se reindexan al instante, y tres días flojos no demuestran nada.
Evita también cambiar el precio y el texto de la misma ficha el mismo día: si las ventas se mueven, no sabrás por qué. Una auditoría que avanza en lotes regulares siempre acaba adelantando a la que se planeó para un fin de semana.
Si lo que te frena es la parte de texto, Fyncha se encarga de ese bloque ficha a ficha: a partir de tu foto principal y de tu ficha actual propone un título, 13 etiquetas y una descripción en inglés y francés, que revisas en diff y validas campo por campo.